De la cuna a la cuna: por qué nos llamamos SPHERA
Un nombre no es solo una palabra. En nuestro caso, es una posición.
SPHERA se fundó en agosto de 2010 en Costa Rica para integrar la sostenibilidad en los desarrollos inmobiliarios. El nombre proviene en la palabra en latín de esfera, "sphaera," inspirado en el libro: "De la cuna a la cuna: rediseñando la forma en que hacemos las cosas" de William McDonough. Esto porque como empresa creemos en la economía circular (estrategia que tiene por objetivo reducir tanto la entrada de los materiales vírgenes como la producción de desechos).
¿Qué es en realidad la economía circular?
La economía circular parte de una pregunta simple: ¿qué pasa con un material después de que cumple su primer uso?
En un modelo lineal, la respuesta es el botadero. Se extrae, se fabrica, se usa, se desecha. En un modelo circular, esa respuesta cambia. Un material se diseña desde el inicio para volver a entrar al ciclo, ya sea como nutriente biológico que regresa a la tierra sin dañarla, o como nutriente técnico que se recupera, se reprocesa y se convierte en un nuevo producto sin perder calidad.
El libro previamente mencionado fue el que dio forma a esta idea para nosotros. Su propuesta central no es simplemente reducir el daño de lo que construimos. Es rediseñar el proceso completo para que ese daño deje de ser parte de la ecuación.
¿Por qué esto define nuestro nombre?
Una esfera no tiene principio ni fin. No hay un punto de partida que también sea un punto de descarte. Esa geometría es exactamente la que buscamos replicar en cada proyecto: análisis bioclimáticos, selección de materiales, certificaciones y consultoría en construcción sostenible, todo apuntando a cerrar el ciclo en vez de dejarlo abierto.
Trabajamos con esta lógica en tres niveles:
Materiales. Priorizamos productos con vida útil extendida, contenido reciclado y posibilidad real de reincorporarse al ciclo productivo al final de su uso.
Diseño. Un edificio bien diseñado reduce su propio consumo de energía y agua durante toda su operación, no solo durante la construcción.
Comunidad. La economía circular no funciona aislada. Necesita proveedores, clientes y comunidades alineados con el mismo objetivo, por eso lo llevamos también a nuestra selección de proveedores y a la forma en que medimos el impacto de cada proyecto.
Sendero Hotel – Nosara
De la teoría a la obra
La economía circular sigue siendo el punto de partida de cada conversación con un cliente nuevo. No es un valor decorativo en una presentación. Es el criterio que usamos para decidir qué proyectos tomamos y cómo los ejecutamos.
Si el nombre viene de una idea, la idea sigue siendo la misma: reducir la entrada de materiales vírgenes, reducir la producción de desechos, y diseñar como si cada proyecto tuviera que responder por su ciclo completo, no solo por su inauguración.
Maloca, Tierramor – Guanacaste
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